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14 de July, 2026 · Por Valentina Roldán

Meditación no es para todos: lo que dice la ciencia y cómo practicar segura

Meditación no es para todos: lo que dice la ciencia y cómo practicar segura

Hace unos años, una alumna llegó a mi PH de Caballito con una historia que me quedó grabada. Se llamaba Laura, venía derivada por su psicóloga. Me dijo: ‘Valu, probé meditación mindfulness porque todo el mundo decía que era lo mejor para la ansiedad. A la tercera sesión empecé a sentirme peor: más angustia, pensamientos que no paraban, como si la meditación hubiera destapado algo que no sabía manejar’.

Laura no estaba sola. Y ahora una investigación internacional lo confirma: la meditación no es adecuada para todas las personas. Lo publicó Infobae el 7 de noviembre de 2025, citando un estudio que advierte que quienes tienen antecedentes de trastornos mentales tienen mayor riesgo de experimentar síntomas negativos al meditar.

Ojo, no estoy diciendo que la meditación sea mala. Doy clases de yoga hace doce años y sé que bien hecha, con supervisión y adaptada, puede ser una herramienta poderosa. Pero también sé que se vende como si fuera un remedio universal, sin contraindicaciones, y eso es peligroso. Sobre todo cuando se lo presenta como ‘la solución’ para la ansiedad, la depresión o el estrés, sin preguntar primero cómo está esa persona.

Lo que dice la ciencia (y lo que veo en el mat)

El estudio que recoge Infobae no es el primero en señalar esto. Hace tiempo que en el mundo de la psicología y la neurociencia se discuten los riesgos psicológicos de la meditación. Harvard misma investigó que un porcentaje de practicantes reporta efectos adversos: aumento de ansiedad, despersonalización, reexperimentación de traumas.

En mis clases veo algo parecido. No todos los cuerpos ni todas las mentes responden igual al silencio, a la introspección forzada o a la respiración profunda. Sobre todo si hay un historial de trastornos como depresión severa, trastorno de pánico o trauma. En esos casos, meditar sin guía, sin contención y sin adaptación puede ser contraproducente.

La clave está en cómo se practica, con quién y en qué contexto. No es lo mismo hacer cinco minutos de respiración consciente al arrancar una clase de yoga, con un profe que te mira y te dice ‘si te sentís mal, abrí los ojos y mové los dedos’, que sentarse sola en una habitación a ‘vaciar la mente’ durante veinte minutos sin saber qué hacer si aparece una crisis.

Señales de que la meditación no te está haciendo bien

Si meditás o estás pensando en arrancar, prestá atención a estas señales. Si aparece alguna, pará la oreja y consultá con un profesional de la salud mental:

Si te pasa alguna de estas, no es que ‘no sirvas’ para meditar. Es que esa práctica, en ese momento o de esa forma, no es para vos. Y está bien.

Cómo practicar meditación de forma segura (si querés intentarlo)

Si no tenés antecedentes de trastornos mentales y querés explorar la meditación, podés hacerlo con cuidado. Estas son las reglas que uso en mis clases y que aplico también para la práctica personal:

  1. Empezá con tiempos muy cortos. Dos o tres minutos. No hace falta más. Harvard reveló que el cerebro cambia en 2-3 minutos. No necesitás una hora.
  2. Siempre con guía al principio. Una app con voz, un profe que te vaya marcando el ritmo. No te mandes sola al silencio absoluto si nunca meditaste.
  3. Elegí un momento del día en que estés tranquila. No medites después de una discusión, un ataque de pánico o un día de mucho estrés. Primero regulá el sistema nervioso con movimiento suave o respiración, después sentate.
  4. Si aparece malestar, abrí los ojos. Mirá un punto fijo, mové los dedos de las manos o los pies. Volvé al presente con los sentidos: escuchá los sonidos de la sala, sentí el contacto de los pies con el piso.
  5. No te obligues a ‘vaciar la mente’. La mente va a pensar. El objetivo no es no pensar, sino notar que pensás y volver a la respiración sin juzgarte. Si eso te genera más ansiedad, mejor probá otra cosa.
  6. Consultá con tu psicólogo o psiquiatra antes de arrancar si tenés antecedentes de trastornos mentales. Ellos conocen tu historia y pueden decirte si es recomendable o no.

Si ya tenés un diagnóstico de depresión, ansiedad severa, trastorno de pánico o trauma, te recomiendo que no arranques sola. Buscá un profesional que integre mindfulness de forma clínica, con supervisión. No es lo mismo que una app o un taller de fin de semana.

Lo que no banco: la meditación como ‘remedio mágico’

Me saca de quicio cuando veo influencers o profes que venden la meditación como si fuera un ibuprofeno para el alma. ‘Meditá diez minutos y se te va la ansiedad’. ‘Si no podés meditar es porque no querés’. Esa presión es dañina. La meditación no es para todos, y está bien. Hay otras herramientas: el movimiento consciente, la respiración, el yoga, la terapia, el arte, el deporte. Cada persona encuentra su camino.

En mis clases de yoga, la meditación aparece, pero siempre como un cierre breve, opcional y con la posibilidad de salir cuando quieran. Les digo: ‘Si en algún momento esto no te sirve, abrí los ojos, mové los dedos, estirate. No pasa nada. No estás fallando’. Y lo digo en serio.

Si querés explorar la meditación de forma segura, te recomiendo que primero leas el estudio que confirma lo que veo en clase sobre mindfulness y depresión severa. Ahí profundizo más en cómo adaptar la práctica cuando hay antecedentes.

¿La meditación puede ser peligrosa para la salud mental?

Sí, para algunas personas. La investigación internacional citada por Infobae advierte que quienes tienen antecedentes de trastornos mentales tienen mayor riesgo de experimentar síntomas negativos. No es peligrosa en sí misma, pero mal aplicada o sin supervisión puede empeorar cuadros de ansiedad, depresión o trauma.

¿Qué síntomas negativos puede causar la meditación?

Los más reportados son aumento de ansiedad, pensamientos intrusivos, despersonalización (sensación de no estar en el propio cuerpo), reexperimentación de traumas, insomnio y empeoramiento de síntomas depresivos. No le pasa a todo el mundo, pero es más frecuente en personas con antecedentes.

¿Cómo sé si la meditación no es para mí?

Si después de meditar te sentís peor (más ansiosa, angustiada, desconectada o con pensamientos que no podés controlar), esa práctica no es para vos en este momento. Consultá con un profesional de la salud mental antes de seguir.

¿Puedo meditar si tengo depresión o ansiedad?

Depende del tipo y la gravedad. Si tenés depresión severa o trastorno de pánico, no arranques sola. Buscá un profesional que integre mindfulness de forma clínica y supervisada. La meditación sin guía puede empeorar los síntomas.

¿Cuánto tiempo debería meditar para empezar?

Dos o tres minutos alcanzan. No necesitás más. Lo importante es la constancia, no la duración. Si te va bien, podés ir aumentando de a poco, siempre escuchando cómo te sentís.

¿Qué hago si mientras medito me siento mal?

Abrí los ojos, mové los dedos de las manos o los pies, mirá un punto fijo. Volvé al presente con los sentidos: escuchá los sonidos, sentí el contacto del cuerpo con el piso. No te obligues a seguir. Si el malestar persiste, consultá con un profesional.

Esto es una guía general; si tenés una lesión, estás embarazada o sentís dolor, consultá con tu médico o kinesiólogo antes de practicar. Tu cuerpo lo conocés vos.


Valentina Roldán

Valentina Roldán
Yoga del cuerpo real: alineación y prevención de lesiones. El yoga no es contorsionismo. Ante dolor o lesión, deriva al profesional.
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Valentina Roldán
Escrito por Valentina Roldán

Valentina Roldán tiene 38 años y vive en Caballito, a tres cuadras del Parque Rivadavia. Da yoga hace doce años y se especializa en lo que casi nadie mira: la técnica, la alineación y la prevención de lesiones. No se formó en un ashram lejano; aprendió corrigiendo cuerpos, clase a clase. Escribe claro y sin pose: el yoga no es contorsionismo, y si algo duele no te falta flexibilidad, algo está mal puesto. Su pregunta de cabecera antes de cualquier postura: "¿te tira o te duele?". (Hace divulgación; ante lesiones o dudas médicas, consultá a un profesional. Columnista de VidaPlena, con asistencia de IA.)

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