Crece la meditación en Argentina: 41% practica yoga o mindfulness, según encuesta global | Valu Roldán

El otro día, en clase, Marta (64, la que llegó sin poder sentarse en el piso) me dijo: ‘Valu, ¿viste que ahora todo el mundo medita? Hasta mi hija me pasó una app.’ Y sí, lo vi. Lo veo en el PH cuando llegan caras nuevas, lo veo en los mensajes que me mandan preguntando cómo arrancar, lo veo en los cuerpos que entran más tensos que una soga mojada y se van, media hora después, con los hombros donde deberían estar.
Ahora hay números que lo confirman. Según una encuesta global que publicó MSN / Noticias Argentinas el 21 de junio de 2025, el 41% de los argentinos practica meditación o yoga. Y ojo con esto: el mindfulness aumentó un 60% desde 2018, con una adopción fuerte entre adultos de 50 a 64 años. Justo el rango de Marta. Justo el rango de los que más llegan a mis clases con la espalda hecha un ocho y la cabeza llena de ruido.
No es una moda. Es una respuesta. La gente busca algo que la descomprima sin tener que tomarse un clonazepam o hacerse la rata en el trabajo. Y está bien. Pero, como siempre, hay formas y formas de meterse en esto. Te cuento lo que veo desde mi mat, sin vueltas.
El 41% no es poca cosa, pero ojo con el cómo
Que 4 de cada 10 argentinos hagan algo de esto es enorme. Hace diez años, cuando empecé a dar clases, la pregunta más común era ‘¿y esto es una religión?’. Ahora me preguntan ‘¿cuántas veces por semana conviene?’. Cambió la conversación. Y me alegra, de verdad. Pero también veo el otro lado: el que arranca con un video de YouTube de 20 minutos y al tercer día se lesiona porque el profe de la pantalla no le ve la espalda. O el que se compra una app de meditación y se frustra porque ‘no puede vaciar la mente’.
Mirá, la meditación no es vaciar la mente. Es aprender a estar con lo que hay sin querer cambiarlo ya. Y el yoga no es tocarte los pies. Es entender cómo moverte para no romperte. Si el 41% está practicando, ojalá que el 100% de ese 41% lo haga con alguien que le mire el cuerpo y le diga ‘pará’ cuando hace falta.
¿Por qué los adultos de 50 a 64 años son los que más se suman?
Porque a esa edad el cuerpo empieza a cobrar factura. Te duele algo, no dormís bien, el estrés te agarra del cuello. Y ya no tenés 20 años para bancarte cualquier cosa. La encuesta lo marca: el mindfulness creció fuerte en esa franja. Y tiene sentido. Es la edad en la que muchos dejan de correr detrás de los chicos o del laburo 24/7 y empiezan a preguntarse ‘¿y yo cómo estoy?’.
En mi clase, los que más avanzan son los que llegan con miedo. Marta no podía bajar a buscarme un lápiz del piso. Hoy hace perro boca abajo con la columna larga, sin redondear la lumbar. No es magia: es constancia, corrección y no apurarse. Si estás en esa franja y querés arrancar, te digo lo mismo que le digo a ella: empezá por sentarte en el piso con la columna contra la pared. Cinco minutos. Sin música. Sin app. Escuchá cómo entra y sale el aire. Si te duele la espalda, ponete un almohadón atrás. Eso ya es meditación.
Mindfulness: el 60% de aumento no es solo marketing
El mindfulness es, básicamente, prestar atención a propósito, en el momento presente, sin juzgar. Suena fácil. No lo es. Pero el dato del 60% de crecimiento desde 2018 me dice que la gente está necesitando herramientas concretas para no vivir en piloto automático. Y ojo, no está mal. Lo que está mal es pensar que con una app de 5 minutos al día resolvés la ansiedad crónica. La meditación es un entrenamiento, como ir al gimnasio. No esperás tener bíceps en una semana. Tampoco esperes tener la mente quieta en una semana.
Si querés arrancar con mindfulness, te doy una tarea: la próxima vez que te laves los dientes, sentí el cepillo en las encías, el gusto del dentífrico, el agua. Sin hacer otra cosa. Eso es mindfulness. Después, si querés, te sentás 3 minutos a seguir la respiración. Pero primero, lo concreto.
¿Y el yoga? ¿Qué postura conviene para arrancar?
Si nunca hiciste yoga y te sumás al 41%, no arranques con parado de cabeza ni con split. Arrancá con algo que te dé seguridad. Mi postura base para cualquier principiante es Virabhadrasana I (Guerrero I) con la mano en la pared. Te explico:
- Parate frente a una pared, a medio metro.
- Apoyá la mano derecha en la pared, a la altura del hombro.
- Doblando la rodilla derecha, llevá el pie izquierdo bien atrás, apoyando el talón.
- Mantené la cadera derecha hacia adelante y la izquierda hacia atrás (como si quisieras cerrar un cajón con la cadera).
- Buscá que la rodilla derecha esté justo encima del tobillo, sin pasarlo.
- Quedate 5 respiraciones. Después cambiá de lado.
¿Qué estás haciendo? Estás fortaleciendo piernas, abriendo el pecho y aprendiendo a alinear la pelvis sin que te duela la lumbar. Si te tira en el cuádriceps, bien. Si te duele la rodilla, pará y ajustá la posición del pie. ¿Te tira o te duele? Esa pregunta es tu brújula.
FAQ: lo que me preguntan siempre sobre meditación y yoga
¿Necesito ser flexible para hacer yoga?
No. Necesitás tener ganas de moverte con cuidado. La flexibilidad se gana con el tiempo, pero la conciencia del cuerpo se gana desde el primer día. Si no llegás a tocarte los pies, usá un bloque o una pila de libros. El bloque no te baja de categoría, te sube de inteligencia.
¿Cuánto tiempo tengo que meditar para que sirva?
Arrancá con 2 o 3 minutos. Sí, dos. Si te sentís cómodo, estirá a 5. Los estudios que vi (y los cuerpos que toco) muestran que la regularidad importa más que la duración. Mejor 3 minutos todos los días que 30 una vez por semana.
¿El yoga reemplaza al gimnasio o al kinesiólogo?
No. El yoga es un complemento. Si tenés una lesión, primero andá al médico o kinesiólogo. Después, con el diagnóstico claro, podés usar el yoga como herramienta de recuperación, siempre con un profe que sepa de biomecánica. No soy médica ni kinesióloga: no diagnostico, solo acompaño.
¿Puedo hacer yoga si estoy embarazada?
Sí, pero con modificaciones. Evitá posturas boca abajo, torsiones cerradas y cualquier cosa que comprima el vientre. Siempre consultá con tu obstetra antes. Y si venís a mi clase, te voy a pedir que me avises para ajustar todo.
¿Qué hago si me duele la rodilla en una postura?
Pará. Aflojá la postura. Revisá que la rodilla no esté más adelante que el tobillo. Si el dolor sigue, salí de la postura y consultá con un profesional. El dolor agudo nunca es ganancia.
¿Mindfulness es lo mismo que meditación?
El mindfulness es un tipo de meditación, pero no la única. Hay meditación con mantras, con visualización, caminando. Probá distintas y quedate con la que te haga sentir que podés sostenerla sin forzarte.
Para cerrar: una indicación para esta semana
No te sumes al 41% solo porque está de moda. Sumate porque querés sentirte mejor en tu cuerpo y en tu cabeza. Arrancá con esto: todas las mañanas, antes de agarrar el teléfono, sentate en la cama, apoyá las manos en los muslos y respirá tres veces profundas. Inhalá por nariz, exhalá por boca. Después, recién, agarrá el celu. Eso ya es meditación. Eso ya es un cambio.
Si querés profundizar, te dejo dos notas que escribí hace poco: el yoga y la meditación crecen con fuerza en Argentina: los adultos mayores lideran el cambio y Día Mundial de la Meditación: la ONU lo avala y yo te digo cómo arrancar sin morir en el intento. Ahí hay más herramientas, sin apuro.
Esto es una guía general; si tenés una lesión, estás embarazada o sentís dolor, consultá con tu médico o kinesiólogo antes de practicar. Tu cuerpo lo conocés vos.
Yoga del cuerpo real: alineación y prevención de lesiones. El yoga no es contorsionismo. Ante dolor o lesión, deriva al profesional.
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